lunes, 20 de julio de 2009

EL TEMPLO DE MELKART

jueves, 9 de julio de 2009

Metabolizando el pueblo...

















Tortillitas de camarones y sardinas a la plancha.

Las siete leyes.















1. La ley de la potencialidad pura.
2. La ley de la entrega.
3. La ley del karma o de la causalidad.
4. La ley del mínimo esfuerzo.
5. La ley de la intención y del deseo.
6. La ley del desapego.
7. La ley del dharma o del próposito en la vida.

Deepak Chopra.

martes, 30 de junio de 2009

La farmacia del cerebro

En un pequeño órgano, el hipotalámo, se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas péptidos, pequeñas secuencias de aminoácidos que , combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física, "hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia..."

En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotalámo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie a visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las fisuras sinápticas.

Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocioanles. Candace Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así : " cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula".

Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbrar a recibir cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo...Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos algo en repetidas ocasiones.
Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto ascensor se asocie al temor a querdarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto como esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como fobia o miedo.

Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo ( a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es engañar a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, lgo que nos excite, distrayéndonos del miedo.
De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la solución, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción ( drogas, personas, bebidas, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.

La buena noticia es que , en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronasque es el pasaje a la liberación.
Porque, como ha demostrado el Instituto Teconológico de Massachusets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.


( EL JAQUE MATE. www.jaquemate.rafapal.com )

jueves, 11 de junio de 2009

Wu wei


"No hacer nada, pero que nada quede sin hacerse".

Si uno se guarda de actuar, no es porque se desinterese del mundo, más vale dejar que las cosas vengan naturalmente, "por si mismas", sin cargarlos con el peso de nuestros proyectos, con lo arbitrario de nuestras voluntades. Si el sabio se guarda de actuar, es para dejar acontencer y , por tanto, lograr con más facilidad: para dejar que la viabilidad de las cosas obre por si misma.





miércoles, 20 de mayo de 2009

EL OBSERVADOR SILENCIOSO

¿HACE UN MOMENTO , CUANDO HABLABAS DEL ETERNO PRESENTE Y DE LA IRREALIDAD DEL PASADO Y FUTURO, ESTABA MIRANDO EL ÁRBOL QUE SE VE A TRAVÉS DE LA VENTANA. YA LO HABIA VISTO ANTES, PERO ESTA VEZ HA SIDO DIFERENTE. LA PERCEPCION EXTERNA NO HA CAMBIADO MUCHO, AUNQUE LOS COLORES PARECÍAN MÁS BRILLANTES Y VIBRANTES. SIN EMBARGO, AHORA EL ÁRBOL TENIA UNA DIMENSIÓN AÑADIDA. RESULTA DIFICIL DE EXPLICAR. NO SÉ CÓMO, PERO HE TOMANDO CONCIENCIA DE ALGO INVISIBLE QUE SENTÍA QUE ES LA ESENCIA DE ESE ÁRBOL, SU ESPIRITU INTERNO, SI QUIERES LLAMARLO ASÍ. Y, DE ALGÚN MODO, YO ERA PARTE DE ÉL. AHORA ME DOY CUENTA DE QUE EN REALIDAD ANTES NO HABÍA VISTO EL ÁRBOL, TAN SÓLO SU IMAGEN MENTAL PLANA Y MUERTA. CUANDO VUELVO A MIRARLO, PARTE DE ESA CONCIENCIA SIGUE ESTANDO PRESENTE, PERO SIENTO QUE SE VA DISIPANDO. LA EXPERIENCIA YA ESTÁ RETROCEDIENDO HACIA EL PASADO. ¿ PUEDE UNA EXPERIENCIA ASÍ SER ALGO MÁS QUE UN DESTELLO FUGAZ?

Has sido libre del tiempo durante un momento. Has entrado en el ahora y has podido percibir el árbol sin que mediase la pantalla mental. La conciencia del Ser ha entrado a formar parte de tu percepción. Las dimensiones intemporales están acompañadas por otro tipo de conocimiento, un conocimiento que no "mata" el espíritu que habita en csa criatura y en cada cosa. Un conocimiento que no destruye la sacralidad y el misterio de la vida, que muestra un profundo amor y reverencia por todo lo que ES. Un conocimiento del que la mente no sabe nada.
La mente no puede conocer al árbol, sólo puede tener datos o informaciones SOBRE el árbol. Mi mente no puede conocerte, sólo puede tener etiquetas, juicios, datos y opiniones SOBRE ti. Sólo el Ser conoce directamente.
La mente y el conocimiento mental tienen su justo lugar en el terreno práctico de la vida cotidiana. No obstante, cuando la mente se apropia de todos los aspectos de tu vida, incluyendo las relaciones con otros seres humanos y con la naturaleza, se convierte en un parásito monstruoso que, dejado de sí mismo, puede matar toda la vida sobre la Tierra, y al final acabará consigo misma por haber matado a quien lo sustenta.
Has percibido un destello de cómo lo intemporal puede transformar tus percepciones. Pero una experiencia no es suficiente, por muy bella y profunda que sea. Lo que hace falta, lo que necesitamos, es un transformación permanente de la conciencia.
Por tanto, rompe la vieja estructura de resistencia al momento presente, de negación al presente. Convierte en práctica retirar la atención que prestas al pasado y al futuro cuando no sean necesarios. Sal de la dimensión temporal lo más posible en tu vida cotidiana. Si te resulta difícil entrar directamente en el ahora, comienza observando la tendencia mental habitual a escapar de él.
Observaras que el futuro suele imaginarse como mejor o peor que el presente. Si el futuro imaginario es mejor, te da experanzas o expectativas placenteras. Si es peor, crea ansiedad. Ambas son ilusiorias.
La autoobservación permite la entrada automática de mas PRESENCIA en tu vida. En el momento de darte cuenta de que no estás presente, estás presente. En cuanto eres capaz de observar tu mente, ya no estás atrapado en ella. Ha entrado en juego otro factor que no es mental: LA PRESENCIA DEL TESTIGO.
Manténte presente como observador de tu mente, de tus pensamientos y emociones, así como de tus reacciones a las diversas situaciones. Interésate al menos tanto por tus reacciones como por la situación o persona que te hace reaccionar. Nota cúantas veces tu atención se va al pasado o al futuro. No juzgues ni analices lo que observas. Contempla el pensamiento, siente la emoción, observa la reacción. No las conviertas en un problema personal. Entonces sentirás algo más poderoso que cualquiera de las cosas observadas: la presencia misma, serena y observante, que está detrás de tus contenidos mentales; EL OBSERVADOR SILENCIOSO.



(El poder del ahora. Una guía para la iluminación espiritual; Eckhart Tolle)

martes, 19 de mayo de 2009

" ToDaViA "

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.


Mario Benedetti.



(..... y el cuerpo y la forma solo son el transporte.)